miércoles, 1 de octubre de 2008

Antequera(MALAGA)


Es conocida como "el corazón de Andalucía", al encontrarse entre Málaga, Granada, Córdoba y Sevilla.
El Torcal (Antequera)
La Ciudad de Antequera está situada a 575 msnm, a 47 km al norte de la ciudad de Málaga, de la que la separa el arco calizo del Sistema Penibético conocido como Cordillera Antequerana, formado por varias Sierras entre las que se encuentra El Torcal. El río Guadalhorce riega la extensa y fértil vega que se extiende al norte de la misma.

Capilla Tribuna Virgen Socorro
La Plaza del Portichuelo es, sin ninguna duda, uno de los conjuntos más interesantes del urbanismo castizo andaluz, destacando como elemento de máxima singularidad la Capilla-Tribuna de la Virgen del Socorro construida en 1715. Esta es una más de las que jalonaban el antiguo itinerario procesional de la conocida como Cofradía de "Arriba". Se ha especulado sobre su posible relación con las "capillas de indios" y con las "posas" americanas. Por tanto, estas capillas serían como una llamada constante a la religiosidad del viandante. Arquitectónicamente nos encontramos ante una construcción de maqueta originalísima, que, a pesar de su compleja estructura, resulta muy afín a lo popular. Presenta dos plantas de galerías abiertas y un ático cerrado, a manera de cubo compacto, rematado en tejadillo a cuatro aguas, con tres frentes o fachadas. Su frente principal se divide en tres calles y dos plantas, de las cuales, la inferior hace la función de pórtico o soportal y la superior, de una especie de logia. Los arcos son todos de medio punto. En la calle central presenta rosca de ladrillo y en las laterales, de estuco caleado de blanco. Interiormente, el espacio queda compartimentado en seis fragmentos.

Real Colegiata de Santa María La Mayor
la importancia de este edificio estriba en ser el primero que se concibió dentro del estilo renacimiento en Andalucía. Es realmente una obra excepcional por sus proporciones y calidad de su diseño. En ella coexisten dos diversos criterios de estilo; por una parte encontramos elementos que nos recuerdan al gótico tardío y por otra sus trazas y diversos elementos decorativos corresponden ya al nuevo estilo que surgía en Italia. La construcción la podemos fechar en los años 1514 – 1550. Se fundó por iniciativa del obispo de Málaga don Diego Ramírez de Villaescusa


Arco de los Gigantes
se levantó en el año 1585. Su traza se debió al arquitecto Francisco de Azurriola. Este edificio tiene un doble interés para la ciudad, en su aspecto monumental y de significación histórica. Es decir, a su valor como ejemplo de arquitectura tardo-renacentista, hay que añadir su importancia como muestra del interés de la ciudad por legitimar su renacentismo de entonces, a través de los vestigios romanos en su suelo. Por ello, una vez levantado el muro del Arco, el Cabildo Municipal decide colocar todas aquellas estatuas y lápidas latinas que habían aparecido en las ciudades romanas de alrededor.


Alcazaba
dentro del conjunto amurallado de la medina islámica se distinguían dos recintos más o menos diferenciados: la Alcazaba, que ocupaba todo el coronamiento del cerro, y un segundo anillo que, bajando desde la Puerta de la Villa, continuaba hacia el Postigo del Agua y Puerta de Málaga, para volver a unir con la Torre Blanca. La torre más importante de todo el recinto es la del Homenaje.


Escultura de Pedro Espinosa
Fue construida en honor al poeta antequerano. Fue construida por José Manuel Patricio Toro en 1998. Está situada en la Plaza de Santa María.

Termas romanas
las termas que se ubican a los pies de la Colegiata de Santa María la Mayor, en un gran desnivel del terreno, fueron descubiertas por casualidad en el verano de 1988. Se trata de un Complejo Termal de carácter público, con unas construcciones que se pueden fechar en torno a mediados del siglo I después de Cristo. Son unas edificaciones de gran robustez, realizadas a base de grandes sillares y piletas de cierta extensión recubiertas de mortero hidráulico o «Opus Signimum», en el exterior están revestidos de mármoles de cierta calidad.


martes, 30 de septiembre de 2008

CORDOBA(Medina Azahara)

Madinat alZahra la popular Medina Azahara, fue construida por el califa Abd alRahman III, a 5 km. de Córdoba, y su edificación fue llevada a cabo con el dinero que le legó la favorita alZabra. Comenzó a erigirse en el año 325 de la Hégira (936 de J.) y duró su construcción 25 años. Los sucesores de Abd alRahman III la ampliaron y embellecieron su ornamentación y sus jardines. Sin embargo, la hermosa ciudad sufrió como ninguna las vicisitudes políticas y, en el año 1010, contando sólo 74 años de existencia, fue destruida y saqueada por los bereberes. En 1236, al ser conquistada Córdoba por Fernando III el Santo, no quedaba de Madinat alZahra más que el recuerdo, y los materiales de sus ruinas sirvieron para que se construyeran con ellos palacios, iglesias y conventos. En el año 1853, Pedro de Madrazo identificó los restos que quedaban y en 1923 todo el recinto fue declarado Monumento Nacional.




La ciudad tiene planta casi rectangular y está construida mediante terrazas escalonadas, adaptadas al declive de la montaña, separadas por muros muy amplios. La parte alta estaba ocupada por los palacios; en la zona intermedia se distribuyeron huertas y jardines, y en la parte baja colocaron la mezquita mayor, viviendas, talleres y demás dependencias. Hay, sin embargo, una gran extensión, donde los montículos formados por los viejos escombros y la tierra que el tiempo ha ido acumulando, permiten indicar perfectamente dónde estaban muchos de los diversos edificios que aún no han podido ser objeto de excavación.
El visitante puede hacerse una completa idea de la grandeza y magnificencia de la ciudad, sólo con pasear por sus estancias y patios, pues se conservan restos de pinturas, zócalos y losas, así como fragmentos de columnas, trozos de fustes, basas y capiteles de mármol blanco bellamente trabajados, correspondientes a los órdenes compuesto y corintio.
Donde verdaderamente encontraremos la demostración de la inmensa belleza de Madinat alZahra y de sus armoniosas proporciones, es en el edificio descubierto en 1944, del que se hallaron tantos materiales, que ha sido posible acometer la empresa de su fidedigna restauración.






En el formidable salón que servía para las audiencias y recepciones del califa Abd alRahman III y sus sucesores, se han encontrado inscripciones que no sólo conservan las fechas, sino también los nombres de los artistas que lo construyeron pudiendo deducirse de ello, que se terminó entre los años 956-57. Es tal la profusión de columnas, capiteles, arquerías, zócalos, murales, etc., que se nos muestra en todo su esplendor el punto culminante de la plena absorción de las influencias sirias y bizantinas por los alarifes cordobeses, lo cual es como poner de relieve lo más exquisito del arte califal español.
No seria posible cerrar estos textos, tan expresivos de admiración ante las construcciones musulmanas de Córdoba, sin dedicar un recuerdo a Madinat alZahira, la ciudad cortesana fundada por Almanzor. Es difícil situar su exacto emplazamiento; pero si se sabe que fue levantada en la margen derecha del Guadalquivir, y que al irse extendiendo sus calles y edificios, llegaron a unirse con los arrabales de Córdoba. Fue destruida y saqueada el 1009 y con su ruina finalizó la dinastía de los amiríes.










CORDOBA(Mezquita-Catedral)

La mezquita de Córdoba es hoy una mezcla de estilos arquitectónicos superpuestos, que se sucedieron y se acoplaron a lo largo de los nueve siglos que duraron las construcciones y reformas, pues parece que no hubo generación que renunciara a dejar su huella en esta edificación única, de fisonomía y conjunto plenamente original.
La construcción de la mezquita de Córdoba fue iniciada a finales del siglo VIII; año 785, por orden de Abd alRahman I y sobre la planta de la catedral visigótica de San Vicente, cambiando de orientación el eje de dicha planta. Poseía once naves, ordenadas de norte a sur, siendo la central algo más ancha que las demás y el 'Patio de los Naranjos'.


Su exterior se desarrolla en una muralla coronada por almenada crestería y fortalecida por torreones cuadrados, entre los que se abren las diversas puertas del edificio. Los capiteles muestran una extraordinaria variedad; jónicos, corintios y compuestos; casi todos ellos son de creación romana y bizantina, como procedentes en gran parte de la anterior basílica cristiana de San Vicente
En el año 833, Abd alRahman II amplió la mezquita hacia el sur y construyó un nuevo 'mihrab'. Esta segunda construcción muestra como novedad la supresión de las bases y la aportación de bellísimos capiteles, que si en gran parte son todavía procedentes de edificios anteriores, ya pueden filiarse algunos como tallados expresamente por obreros cordobeses.
La parte más rica fue añadida por el califa AlHakam II en el 961 Esta ampliación es la más hermosa de todas destacando su cúpula, aportación de la cultura cordobesa del siglo X. También poseen notable belleza, por su extremada decoración en piedra, así como por su admirable entrecruzamiento, arcos angrelados y lobulados que dan acceso y límite a este recinto singular.


Y por último, el caudillo Almanzor la completó hacia el este, otorgándole sus actuales proporciones, incluyendo esta ampliación también al 'Patio de los Naranjos'. Esta obra tiene más regularidad en los materiales empleados y también posee más uniformidad que las anteriores. Comprende ocho naves, y no alcanza la importancia de las construcciones que la precedieron, porque corresponde ya a la decadencia del Califato. A simple vista puede observarse que las columnas no ofrecen la elegante firmeza de las anteriores edificaciones y que los capiteles, imitan a los de alHakam II.
En 1236 la Mezquita fue convertida en catedral por San Fernando, adicionándosele constantemente capillas, elementos decorativos y otros atributos y símbolos del culto católico. A partir de entonces los obispos que se sucedieron trataron de realizar transformaciones en la obra musulmana, para acomodarla a las exigencias del culto cristiano. En el siglo XV, los Reyes Católicos les permitieron la construcción de una 'Capilla Mayor'. En el siglo XVI, una nueva presión eclesiástica logró quebrantar la fuerte oposición del Cabildo Municipal y de los cordobeses, quienes por mandato supremo de Carlos I tuvieron que someterse forzosamente en 1523 a la gran reforma, que habría de intercalar, entre la construcción de Abd alRahman II y parte de la de Almanzor, el templo católico. Hay una mezcla de estilos en esta reforma, terminada en 1766.




La 'Capilla Mayor' tiene planta de cruz latina. Son góticos sus arcos. En el centro del crucero podemos contemplar la grandiosa lámpara de plata, obra del platero cordobés Martín Sánchez de la Cruz. La sillería del coro es una formidable expresión del arte barroco, tallada en caoba y realizada en el siglo XVII por Duque Cornejo. Tiene un extraordinario mérito el facistol del centro, coronado por un templete que posee una imagen de marfil de la Santísima Virgen, original de Alonso Cano.

Las capillas adosadas a los muros que cierran la Mezquita, más de cincuenta, tienen un valor extraordinario para las bellas artes, porque son representativas de su evolución en Córdoba a través del tiempo. Rejería, azulejería, pintura y escultura nos muestran ejemplares de todos los momentos de su historia. El tesoro muestra también excelentes colecciones de portapaces y relicarios, cálices y copones de oro y plata, destacando, entre estos últimos, uno importantísimo, atribuido a Benvenuto Cellini. El tesoro de la Catedral de Córdoba posee, como ejemplar de singularísima valía, la Custodia, labrada por Enrique de Arfe y estrenada en la procesión del Corpus Christi de 1518. En el exterior de la Mezquita podemos contemplar las numerosas puertas que posee el templo como por ejemplo la 'Puerta del Perdón', 'Postigo de la Leche', 'Puerta de los Deanes', 'Puerta de San Esteban', 'Santa Catalina' ...; el retablo de la Virgen de los Faroles y la fuente del Caño Gordo.
La torre, obra de Hernán Ruiz, realizada sobre los restos del alminar árabe que construyera Abd alRahman III, y coronada por un 'San Rafael', obra del escultor cordobés Pedro de Paz.

CORDOBA(Triunfo de San Rafael)



A la izquierda de la Puerta del Puente se encuentra el triunfo de San Rafael, el más notable de la ciudad. Al transitar por la ciudad podemos observar diferentes triunfos, en el puente romano, en el puente de San Rafael, en la antigua estación de ferrocarril, en Puerta Nueva, en la plaza del Potro. En dichos lugares y en otras plazas cordobesas, figura la estatua de San Rafael encaramado sobre el capitel de una columna votiva. Estas variadas y originales representaciones, que son conocidas con el nombre de triunfos, son conmemorativas de la promesa de salvaguardia ciudadana que los cordobeses, haciéndose eco de una piadosa tradición, atribuyen al benéfico arcángel.
De todos los triunfos existentes, éste que se contempla, situado junto a la puerta del Puente, en el interior de un recinto con verja que también es atalaya sobre el río, resulta el más fastuoso y monumental. Se comenzaron las obras en abril del año 1765, sobre un diseño de los presbíteros Esgrois y Martínez, con posterioridad reformado por el arquitecto francés Michel de Verdiguier, el mismo que realizó los dos púlpitos del crucero de la Mezquita-Catedral. En el pedestal hay un grupesco de palmeras y figuras alegóricas no muy conseguidas. La obra fue concluída en diciembre de 1871 y fue costeada por el cabildo catedralicio.

CORDOBA(Torre de la Calahorra)

La Calahorra tiene su planta en forma de cruz, de cuyos tres brazos arrancan tres torres con almenas, unidas por cuerpos de la misma altura, situados entre los de las torres cuadragunlares, y sus muros ostentan las armas reales de Castilla.
El edificio se conserva actualmente -con ligerísimas modificaciones- tal como fue alzado y realizado en 1369, por orden del rey Enrique II, sobre una fortificación de los musulmanes. Dicho monarca lo llevó a cabo para refuerzo de la defensa de la ciudad, decidida partidaria suya, en su larga contienda con su hermano, el rey don Pedro el Cruel, cuyos ejércitos y los de sus aliados musulmanes, fueron vencidos por los cordobeses en la batalla del Campo de la Verdad, lugar inmediato a la fortaleza.


CORDOBA(Murallas de la ciudad)



Córdoba fue en la antigüedad una ciudad totalmente amurallada, y aunque las modernas construcciones han desbordado con creces lo que fuera su recinto medieval, aún se conservan grandes lienzos de murallas que atestiguan su vieja estructura.

El recinto de Córdoba estaba dividido en dos amplias partes: la Almedina y la Ajerquía, ambas encerradas en fortificaciones independientes y separadas por un muro divisorio, del que aún puede admirarse recia muestra a lo largo de la calle de la Feria o de San Fernando. Una y otra parte se comunicaban por angostos accesos. En la mencionada calle podremos pasar a través de una de ellas, que tiene de nombre El Portillo.

Son muy interesantes las murallas de Córdoba que se encuentran al sur, reflejando la serena belleza de sus piedras en las aguas del Guadalquivir, que discurre ante ellas. Desde sus torres, de fácil acceso, el visitante puede contemplar la secular estampa del famoso puente romano, que en su tiempo formó parte de la gran vía Augusta, y los viejos molinos del río, entre los que destaca el denominado de la Albolafia, situado junto al murallón ribereño como macizo soporte de la formidable noria que recogía el agua para el riego de los jardines del Alcázar.

Las murallas desaparecen entre las construcciones del barrio del Alcázar Viejo; pero vuelven a salir a la luz, en el arranque del Campo Santo de los Mártires, para ofrecernos una atrayente contemplación de piedra, vegetación y agua en increíble armonización arquitectónica, en el lugar llamado Calle de la Muralla.

La mayor parte de las puertas de las murallas fueron destruídas con el paso de los siglos y de ellas sólo quedan los nombres; pero todavía podemos admirar la denominada Puerta de Sevilla, con dos arcos iguales, cuya primitiva construcción se remonta al siglo X; la de Almodóvar, adintelada con arco de herradura, enmarcada entre dos soberbios torreones, y la Puerta del Puente, realizada por Hernán Ruiz en 1571, plenamente renacentista, mostrando sus estríadas columnas dóricas y construída sobre el emplazamiento que antes tuvo una antigua puerta romana, a la que los árabes llamaron Puerta de la Figura, por la que tenía tallada sobre su arco.

CORDOBA(Arco del Triunfo)

Puerta del Puente, diseñada por el arquitecto Juan Herrera. Esta puerta, que es la más airosa de la ciudad, fue construída en el año 1571, con sillares almohadillados; sus columnas exentas, que imitan el orden dórico, sustentan una cornisa y un ático rematado por un frontón semicircular, en el cual se observa un relieve con el escudo de Castilla sostenido por dos guerreros de la época. En la parte superior del intercolumnio, hay dos relieves de Torrigiano y una cartela que recuerda su inaguración por el monarca Felipe II. Hoy no conserva toda su esbeltez, pues el basamento está hundido bajo el nivel de la calzada que lo circunda. Debido a la reforma que se realizó a principios del siglo XX, cambió su aspecto de puerta por el de un arco de triunfo.